2 de febrero de 2014

Newcomers: BabyMetal

Por Caín   Publicado el  domingo, febrero 02, 2014   Newcomers 2 comentarios

¿A quién demonios se le ocurrió esto?



Si yo les hablara de Suzuka Nakamoto o Sakura Gakuin seguramente me mirarían con cara de “yo no comprender”, se rascarían la cabeza y me preguntarían “¿quieeeén?”, pero si además les dijera que existe una banda que mezcla el j-pop, ídolos japonesas preadolescentes y el death metal se mostrarían mucho más extrañados que al principio.

Debo reconocer que mi primera reacción ante este grupo fue de rechazo, me pareció algo sumamente ridículo y hasta jocoso. Pero pasada esa impresión inicial, BabyMetal se vuelve un concepto interesante que nos lleva a preguntarnos qué tipo de combinaciones no se han explorado aún en el universo musical.

¿De dónde salió BabyMetal?



Resulta que en Japón la creación de ídolos juveniles pasó de ser un proceso artesanal para convertirse en una gigantesca industria que escupe cantantes como si fueran dulces. Una de estas fábricas de estrellas desechables con todo y fecha de caducidad (ya pueden empezar a hacer chistes sobre la obsolescencia programada) dio con una de las ideas más innovadoras de los últimos años, que ha ganado un creciente número de fans en todo el mundo, y es la de mezclar el metal con teen idols. “¿Por qué no se nos ocurrió a nosotros?” ya se están preguntando las disqueras de la RIAA y dándose de topes contra la pared.

La agencia de talentos Amuse, Inc. tiene en su catálogo una cantidad sorprendente de jóvenes de todas las edades, todos ellos modelos, cantantes, actores, conductores de TV y lo que se ofrezca (su página web se ve un poco perturbadora, debo admitir). Entre sus servicios está la conformación de grupos de ídolos juveniles (o Idols como los llaman ellos) que participan en diversos proyectos y a los cuales mueven de un lado a otro como si fueran piezas de ajedrez.

En 2008, la compañía hizo un casting para formar un grupo que diera voz a las canciones de un anime llamado Zettai Karen Children. En este trío llamado Karen’s Girls estaba la pequeña Suzuka Nakamoto de tan solo 12 años. El proyecto no duró mucho y las chicas fueron re-asignadas a otro grupo juvenil: Sakura Gakuin, compuesto exclusivamente por niñas de secundaria (o el equivalente en el sistema educativo japonés), que a su vez se sub-dividió en clubs, cada uno con una tendencia musical diferente.

Por aras del destino, en el club de heavy metal terminaron la antes mencionada Sakura Gakuin (ya de 16 años), y sus compañeras Moa Kikuchi y Yui Mizuno (ambas de 14), quienes decidieron formar una banda llamada BabyMetal y comenzar a grabar canciones con este estilo. Ahora ¿cuál fue la diferencia entre las BabyMetal y el resto de chicas de Sakura Gakuin (y todos los artistas fichados por Amuse, Inc.)? Que gracias al poder del internet, su proyecto salió de las fronteras de Japón y se expandió por todo el mundo, llegando a oídos de diversos públicos, entre ellos, fans del heavy metal de verdad con ganas de escuchar algo nuevo.

¿Qué tienen de especial?


La mezcla entre el death metal y el j-pop de BabyMetal es extraña, pues parecen dos conceptos radicalmente opuestos que nunca jamás deberían mezclarse, sin embargo, la atención que puso Amuse en este proyecto, dotando a la banda de músicos talentosos y toda una imaginería metalera creíble, lo convierten en una propuesta llamativa y digna de ser escuchada.

Por ejemplo, el video de Headbangeeeeerrrrr!!!!!, uno de sus primeros sencillos, muestra una producción creativa que nos lleva del estupor a la risa, y luego a la curiosidad. Basta con ver los comentarios en blogs, redes sociales y videos de YouTube para comprender la reacción del público ante esta banda. Nadie se lo puede creer, pero están de acuerdo en que es una propuesta nueva, bien ejecutada y con futuro.



Para comprender mejor el fenómeno, es necesario ver sus presentaciones en vivo: ellas se divierten, el público las adora y la banda que toca tras ellas ejecuta las piezas con una perfección casi matemática. Las chicas se esfuerzan por realizar complicadas coreografías al ritmo de la música y romper la barrera del playback, cantando en vivo buena parte de las letras.



Quizá las chicas de BabyMetal no supieran qué era el metal antes de conformar esta banda, pero la verdad es que este hecho pasa desapercibido cuando se escuchan las bizarras pero irresistibles canciones  del grupo. Ellas mismas aseguran estar creando un nuevo género musical al que denominan kawaii metal (algo así como metal super tierno) que puede prender los focos de varias disqueras en los próximos años.

Con un DVD en vivo y su primer álbum de estudio, estrenado en marzo de 2014, BabyMetal sigue juntando fanáticos y no me extrañaría que comenzaran a salir de gira fuera de Asia muy pronto. ¿Quién sabe? Tal vez las tengamos animando alguna convención latinoamericana de cómics y manga próximamente, ante una multitud de otakus y frikis varios, deseosos de escuchar más de este extraño experimento musical.

Como dato curioso, lograron popularizar un promocional de la nueva película de Metallica: Through The Never (2013), logrando atraer una gran cantidad de atención hacia BabyMetal gracias a los sitios de metal que lo difundieron. Posteriormente, el video en vivo de la canción Gimme Chocolate!!  juntó una cantidad nada despreciable de tres millones de visitas en YouTube. Una buena jugada de sus managers, sin duda.

¿Qué por qué se llaman BabyMetal?


La referencia hacia sus cortas edades es obvia, pero según ellas, también hace referencia al hecho de que están creando un nuevo género musical, un estilo recién nacido sin precedentes que apenas está dando sus primeros pasos en el panorama musical. Hay que reconocer que tienen ingenio.

Como bono extra, pongo un video de Headbanger en vivo:


BabyMetal
Suzuka Nakamoto (Su-Metal) - vocalista
Moa Kikuchi (MoaMetal) -coros
Yui Mizuno (YuiMetal) - coros
Takayoshi Ohmura - guitarra líder
Leda - guitarra rítmica
BOH - bajo
Aoyama Hideki - batería

Discografía
BabyMetal - 2014

Contacto
Sitio Oficial: babymetal.jp
Sitio No Oficial en inglés: babymetal.net

1 de febrero de 2014

Mythical Albums: "Pasaporte Al Infierno" - Luzbel

Por Caín   Publicado el  sábado, febrero 01, 2014   Rock Mexicano 1 comentario


Pensé mucho en hacer una entrada sobre Luzbel. No estaba seguro qué era lo que quería compartir, si su trayectoria como una de las primeras bandas “serias” de metal en México, su posición como uno de los mejores exponentes del heavy metal mexicano (y del metal en español), la telenovela que desarrollan hasta el día de hoy sus ex integrantes, su nuevo álbum de éxitos o su abrumador regreso a los escenarios de hace 2 años.

Al final me di cuenta de que lo que más me gusta de esta banda es el álbum Pasaporte Al Infierno (1986), que representa la cima de su carrera y de su capacidad creativa. Es un disco que tenía un poco de todo: poderosas melodías, letras irreverentes y una ejecución extraordinaria. El tiempo lo ha revalorado como una pieza única e irrepetible, que además ha inspirado a varias generaciones de músicos hispanohablantes a interpretar metal en su propio idioma.

El séquito del portador de luz




La banda Luzbel surge alrededor de 1983, cuando Raúl Fernández “Greñas” regresa de Inglaterra después de haber tocado con varios músicos de la escena del NWOBHM. Con un demo bajo el brazo, Raúl intenta formar una banda donde pueda dar rienda suelta a su talento como compositor. Y es así, después de muchas vueltas, como se consolida el proyecto de Luzbel, integrado por Greñas en la guitarra, Antonio Morante en el bajo, Alejandro Vázquez en la batería y el talentoso vocalista Arturo Huízar.

Luzbel logra que el proyecto discográfico ComRock (surgido con la finalidad de apoyar al rock en México) les publique su primer EP, bajo el título de Metal Caído del Cielo (1985), con el que se dan a conocer a nivel nacional entre el público metalero de la época. Esta producción no tuvo una gran repercusión comercial, pero sí el éxito suficiente para entusiasmar a la banda (y a ComRock), que se metió al estudio a grabar su segundo material: Pasaporte al Infierno.

Este álbum de tan solo 9 pistas nos lleva de la euforia a la melancolía de la mano de las intrincadas melodías de Greñas y la aguda voz de Huízar. Las letras transcurren entre la furia contestataria de Guerrero Verde y la lujuria poética de Déjate Ser. Luzbel no le teme a los temas lentos ni a la violencia del doble bombo, se mueve con elegancia entre lo etéreo y lo terrenal, pateando a la religión, el ejército, la sociedad conservadora y hasta a uno de sus integrantes en el proceso.

Los salmos del ángel caído


Es casi una obviedad que este álbum arranque con el tema homónimo, el cual plantea un estilo de vida opuesto a los cánones de la sociedad conservadora de la época. Pasaporte Al Infierno podría ser una continuación de la canción El Loco de su producción anterior, pues comparte esa actitud retadora hacia las convenciones morales planteadas por la iglesia católica y exhibe la hipocresía mostrada por buena parte de sus fieles.



Por Piedad es la canción más conocida de la banda. Se trata de una réplica cruda a la figura religiosa principal del cristianismo, cuestionando la validez de su sacrificio y resaltando sus cualidades humanas sobre los atributos divinos que le han dado las escrituras. La voz de Arturo Huízar sobresale en este tema de manera especial, pues logra transmitir acertadamente el dramatismo y la desesperación de sus súplicas hacia la figura crucificada. La habilidad de Morante en el bajo también se hace evidente, pues es el instrumento principal en esta pieza, que alterna un ritmo pulsante con repentinas pausas, acentuando los dramáticos lamentos de Huízar y los elaborados solos de Greñas.

“Hoy puedo decirte que tu muerte ha sido en vano
pues tus hijos se matan con su propia mano
tu obra ha terminado desclávate por favor
perdiste la guerra el horror ya comenzó”
-                Por Piedad

Hijos del Metal es un guiño total al thrash metal, que enaltece los símbolos tradicionales de la música rock y se toma la libertad de exagerarlos un poco. Es curiosa la inclusión de voces con el pitch alterado, que dan la ilusión de tratarse de seres de ultratumba coreando alegremente la frase “so-mos los”.

Para bajar un poco el ritmo, Luzbel interpreta la lenta y relajante balada Déjate Ser, que termina convirtiéndose en un canto al amor apasionado y sin tapujos. Al principio escuchamos la voz de Alejandro Vázquez, con unas notas sorprendentemente agudas que dan paso a la potente y bien entrenada garganta de Arturo Huízar. La guitarra acústica del inicio nos recuerda brevemente a Remember Tomorrow del álbum debut de Iron Maiden.

Lo mejor de la influencia NWOBHM de Greñas aflora en Atrapado en el Metal, el tema de menor duración, pero también el de mayor velocidad. Huízar alterna sus característicos falsettos con un fraseo rápido y conciso.

La temática religiosa regresa con Kirieleison (“Señor, ten piedad de nosotros” en latín), donde Huízar da lo mejor de sí como vocalista y muestra su amplio rango vocal. Es uno de los temas mejor logrados del álbum, con sus vertiginosos cambios de ritmo y sus poderosos solos de guitarra que culminan en el agudo grito de “Kirieleeeeeeeiso-on”.



Luzbel se permite unos guiños al rock psicodélico de los 70’s con Advertencia. En esta poética canción cargada de metáforas, el vocalista Arturo Huízar le lanza un velado mensaje de precaución a su compañero de banda, el líder Raúl Fernández, para que este último no insista en “jugar con fuego”, pues como deja entrever, su paciencia también tenía un límite.

“Pero ten cuidado de no sentarte
en el jardín del dragón,
pues su aliento puede calcinarte”
-          Advertencia

Guerrero Verde es en realidad el tema más polémico del disco, pues pone en la balanza las acciones de las fuerzas armadas y les reclama el hecho de ser matones a sueldo al servicio de una bandera. El riff de esta pieza es inconfundible y los solos de guitarra son de primer nivel, mezclando técnica y pasión en las proporciones correctas.

El disco cierra con el tema instrumental La Última Cena, con cierto gusto neoclásico, que no le pide nada a los primeros trabajos del sueco Yngwie Malmsteen con la banda Alcatrazz. Para ser un músico autodidacta, Raúl Greñas destaca como un intérprete y compositor fascinante que, de haber tenido más difusión, sería mencionado como uno de los principales referentes de la guitarra en el mundo del heavy metal.

A pesar del título y la impactante portada a cargo del pintor mexicano José Manuel Schmill, Pasaporte Al Infierno no es una obra satánica ni anticristiana. De hecho, en varios de los temas propugna un rescate de los valores fundamentales del cristianismo y critica la doble moral que prevalecía en la sociedad mexicana de los años 80.

Problemas en el paraíso



Es justo y necesario decir que Pasaporte al Infierno tiene un terrible defecto que lo aleja de la perfección y provoca cierta angustia al escucha: la espantosa calidad de la grabación. Ya sea porque Luzbel no era una banda conocida que vendía miles de discos al año o porque los pequeños estudios mexicanos no podían competir con las grandes casas disqueras, este disco tiene una mezcla de sonido lamentable. Los instrumentos se funden con la voz, la batería suena falsa, la guitarra parece grabada dentro de una lata y el bajo… pues apenas y se escucha.

En los años posteriores a su lanzamiento, la disquera Warner (que se quedó con todos los derechos de ComRock cuando ésta se fue al carajo en 1988) trató de remasterizar y rescatar algunos de los temas del álbum en posteriores ediciones, pero no había mucho que hacer. Las grabaciones eran simplemente defectuosas de origen y era complicado tratar de mejorar el sonido, aún con las técnicas modernas.

Con el regreso de Luzbel en 2012 y el lanzamiento de Regreso Al Origen (2013), Raúl Fernández se encargó de re-grabar cuatro temas de Pasaporte Al Infierno desde cero, resaltando notablemente el trabajo de los músicos y dándole nueva vida a sus composiciones.

Sin embargo, los fans no se dieron por vencidos, y un seguidor de la banda, conocido por el seudónimo de José Jaguar se dio a la tarea de re-ecualizar el disco completo con resultados bastante interesantes.

Pasaporte Al Infierno (1986)

Tracklist:

  1. Pasaporte Al Infierno (2:57)
  2. Por Piedad (3:14)
  3. Hijos del Metal (3:33)
  4. Déjate Ser (4:13)
  5. Atrapado en el Metal (2:39)
  6. Kirieleison (3:00)
  7. Advertencia (4:19)
  8. Guerrero Verde (4:19)
  9. La Última Cena (4:13)



Luzbel



*Nota: Al parecer el antiguo sitio oficial luzbel.com.mx fue adquirido por algún oportunista que puso un horrible micro-sitio de diseño de interiores en lugar de la página de la banda.

30 de enero de 2014

Mythical Albums: "Light From Above" - Black Tide

Por Caín   Publicado el  jueves, enero 30, 2014   Mythical Albums Sin comentarios



Pocos discos han creado tanta expectativa como el primer material de la banda Black Tide, titulado Light From Above y lanzado en el hoy lejano año de 2008. Esta banda de Miami, Florida estaba compuesta por jóvenes latino-estadounidenses de entre 14 y 19 años, y eran los favoritos para convertirse en la nueva sensación del metal americano de la primera década del siglo XXI.

La banda, formada originalmente por los hermanos Raúl y Gabriel García reclutó a Alex Núñez, Zakk Sandler y Steven Spence para iniciar su aventura musical adolescente, dando como resultado un modesto EP con 3 canciones que logró atraer las miradas de la industria discográfica y algunos productores importantes.

En 2008, ya con un contrato discográfico por parte de Interscope Records, un Ozzfest y un Florida Music Festival en su haber, Black Tide le dice adiós a Raúl y se mete al estudio para grabar su primer álbum.

La luz cenital


La banda desempolva el tema Shockwave, que ya había aparecido en varios de sus demos, le da una actualización y lo convierte en la pista de apertura del disco. Es una canción relativamente fácil de escuchar, con un feedback al inicio y un duelo de guitarras entre Gabriel y Núñez a lo largo de todo el tema.

La voz aguda de Gabriel abre el tema Shout, que suena como glam rock, pero totalmente modernizado. Los solos de guitarra son impecables y la canción tiene los cambios de ritmo necesarios para mantener el interés del escucha y engancharlo al resto del disco.

El tercer tema se convirtió en un clásico instantáneo, todo un himno que es capaz de representar a una generación de músicos jóvenes con raíces en el metal clásico. Se trata de Warriors of Time, una de las composiciones más inspiradas de la escena musical norteamericana de los últimos años. Inicia con una suave melodía, interpretada con guitarras acústicas y poco a poco se van integrando las pastillas distorsionadas y la batería atronadora. Los coros  “oh-oh-oh” le hacen un guiño a Fear of the Dark de Iron Maiden y los poderosos solos de Núñez y García no le piden mucho a la dupla Murray-Smith.


Give Me A Chance intenta ser una power-ballad que nos recuerda a las canciones de algunas bandas setenteras y aquellos tiempos en que la experimentación era la única forma de sobrevivir en el mundo de la música.

La banda saca la casta con Let Me y sus riffs interminables para dar paso a la pesada Show Me the Way, que es la oportunidad del bajista Zakk Sandler de brillar y mostrarle al mundo que los guitarristas no son los únicos talentos dentro de la banda.

Para no quedarse atrás, el baterista Steven Spence se apodera de la base rítmica en la maidenesca Enterprise e intercala sus furiosos fills con las campanas que repican en el fondo.

Live Fast Die Young puede definir perfectamente a la escena metalera de Los Angeles en los años 80’s. Es un tema que podría estar firmado por Mötley Crüe o Poison, e incluso por un joven Axl Rose.

Cuando parece que Black Tide ya mostró todas sus armas, nos regalan un fabuloso cover de un tema del Kill ‘Em All de Metallica: Hit the Lights, que no desmerece para nada a la versión original.

Ya inspirados por Ulrich y compañía, la banda ejecuta Black Abyss que tiene esa esencia del viejo thrash, pero adaptado a un estilo más “dosmilero” (o milenario, como prefieran llamarle).

El segundo gran hito llega con el tema final, que da nombre al disco y cierra esta ópera prima: Light From Above. Las notas agudas de la guitarra, acompañadas por los arpegios de un piano enmarcan esta obra de casi 6 minutos con la que Black Tide se despide y termina dignamente su carta de presentación. Todos los miembros de la banda se lucen y sacan lo mejor de sus respectivos instrumentos en el momento adecuado.


De entre los temas extra, conviene rescatar la emocionante Rise, a ritmo de doble bombo y con ciertos guiños al power metal clásico de los 80's.

El pintor Ryan Gillis logra captar la esencia del álbum en el arte de la portada, mostrando una procesión de zombies guiados por un misterioso rayo de luz que se cuela entre las nubes.

Lo más importante de este disco es ese sonido que retoma lo mejor del metal clásico y lo mezcla con la música actual y la cultura de la década de los 2000s. A diferencia de muchas otras bandas con influencias de la NWOBHM, Black Tide no suena viejo, sino que claramente se le puede enmarcar dentro de un contexto actual con una propuesta fresca y bien trabajada.

La decepción




Este álbum emocionó realmente al público metalero, tanto los amateurs como los veteranos esperaban con ansias la segunda placa de Black Tide, con la esperanza de escuchar más de ese metal ecléctico que caracterizó al Light From Above. Por desgracia, la banda decidió cambiar de estilo a uno menos fresco, pero mucho más comercial: el metalcore. Muchos fanáticos se sintieron decepcionados y se alejaron de la banda, otros que gustaban de esta corriente les dieron una segunda oportunidad y gracias a esto renovaron su base de seguidores.

Algunos esperan todavía que García recapacite y regrese a sus raíces musicales, pero la salida de prácticamente todos los miembros de la banda (además de Gabriel) nos dice que este renacimiento está lejos de suceder. Mientras tanto, podemos recordar cómo sonaba Black Tide en el 2007:


Light From Above (2008)

Tracklist:

  1. Shockwave (3:38)
  2. Shout (3:26)
  3. Warriors of Time (5:53)
  4. Give Me a Chance (3:34)
  5. Let Me (3:30)
  6. Show Me the Way (3:59)
  7. Enterprise (4:31)
  8. Live Fast Die Young (3:01)
  9. Hit the Lights (Metallica cover) (3:42)
  10. Black Abyss (4:06)
  11. Light From Above (5:46)
Extras:
  • Black Widow (3:48)
  • Again (3:18)
  • Rise (2:46)
Escucha el álbum completo en Spotify.

Black Tide

Sitio Oficial: blacktidemusic.com

Mythical Albums: "The Unpredicted Deeds of Molly Black" - Slingblade

Por Caín   Publicado el  jueves, enero 30, 2014   Suecia Sin comentarios



Esta banda debería formar parte de la serie Newcomers, pero la verdad es que es complicado encontrar cualquier tipo de información sobre ellos en Internet y básicamente en cualquier otra parte. En vez de aprovechar las herramientas de comunicación masiva, Slingblade da la sensación de estarse ocultando. Los datos relacionados con ellos son escasos y es necesario indagar un rato para hallarlos, y de paso usar el traductor de vez en cuando para no perderse la información que está en sueco.

Su único trabajo es un disco brillante, un álbum conceptual que cuenta una sórdida historia a través de 10 temas cargados de energía y pasión. La vida de Molly Black es digna de una novela de Stephen King (de hecho tiene algunas similitudes con Carrie), pues transforma una situación cotidiana en una experiencia totalmente sobrenatural.

Esta banda de Estocolmo, Suecia nace en el 2009, con el veterano guitarrista Tobbe Ander a la cabeza y la atractiva Kristina Karlsson en la parte vocal. Su estilo es más bien un homenaje a la época dorada del metal conocida como la NWOBHM (New Wave of British Heavy Metal), un movimiento que fue la cuna de la mayoría de las bandas legendarias actuales.

La portada y el logo de la banda corren a cargo del artista gráfico Erik Rovanpera, que ha colaborado con bandas importantes como Candlemass.

Los temas


Nature of Evil es la introducción a esta tragedia, que cuenta, desde la perspectiva de una de las víctimas, el horror al que está a punto de ser sometido. Al final de la canción, el chico angustiado reflexiona: “¿Habremos llegado demasiado lejos?”

Back To Class marca el inicio de la historia, donde los compañeros de clase de la desdichada Molly la acosan incesantemente y la hacen la vida imposible. Ella resignada, regresa de las vacaciones de verano con el deseo oculto de hacerles pagar por años y años de maltrato. El trabajo en las guitarras es impecable y la estructura de la canción es realmente interesante.




Un arpegio da inicio a Tie Her To the Cross. La historia continúa con Molly despertando de una pesadilla en medio de la noche. La chica de tan solo 17 años corre horrorizada a la iglesia, donde sus compañeros la esperan para jugarle una espantosa broma: la atarán a la cruz, esperando que su padre, el reverendo, la encuentre allí la mañana siguiente.

El miedo y la desesperación de Molly atraen a un oscuro ente que, prometiéndole disolver sus tribulaciones, se interna en su alma y logra poseer su cuerpo con un único objetivo: la venganza. The Demon es un tema que recuerda a los mejores trabajos de bandas como Iron Maiden o Diamond Head.

La hija del reverendo renace como un ser lleno de odio, que armado de una afilada cuchilla comienza a ajusticiar a sus desconsiderados victimarios, bajo la consigna: “Pronto la pequeña Molly saldrá a jugar”. Mientras tanto, su padre nota su repentina desaparición y le pide a Dios que la regrese a casa. Reverend’s Daughter es el tema central del álbum, que marca la transformación de una adolescente víctima de abuso en una desalmada máquina de matar.

Un reporte policial menciona la misteriosa desaparición de 5 jóvenes y la presencia de un descuartizador suelto en el pueblo. Las autoridades mandan un desafiante mensaje al asesino, pero tiemblan con sólo pensar en encontrarse con él. Además, el detective a cargo de la investigación hace un impactante descubrimiento: la responsable de los asesinatos es nada más y nada menos que la hija del reverendo. El riff de Slasher On the Loose es el mejor logrado del disco, creando una atmósfera de acción característica de cualquier persecución policíaca.




En Off the Hook podemos escuchar cómo Molly sentencia a una de sus víctimas a morir como castigo por todos esos años de terror y desprecio. Al mismo tiempo, el demonio le anuncia a la joven que su misión está a punto de concluir.

El tema más largo del álbum es This Dream Will End, con sus 7 minutos y medio de duración, se trata nada menos que de las últimas palabras de Molly, una vez que el demonio ha abandonado su cuerpo. Ella regresa a casa, sabiendo que su alma está condenada, pero satisfecha de haber consumado su venganza.

 La policía llega a la mansión del reverendo, y rodeando la casa, le exigen que se entregue. Ella sale con el arma homicida aún en su mano, pero uno de los agentes de la ley se adelanta y presiona el gatillo. Molly yace tirada en el suelo de la casa que le vio nacer. Molly’s Death es un tema enérgico que logra transmitir la adrenalina de la redada a la mansión del reverendo y el disparo que priva de la vida a la protagonista.

El epílogo de esta historia Give Back What You Borrow nos deja con una moraleja interesante: “No existe ningún bien que se pague con penas”.

Y al final




Pocas veces se ha escuchado un disco conceptual del heavy metal de la vieja escuela, que además cuente una historia única desde diversos puntos de vista y le dé al escucha algo más que un simple álbum de metal.

Es por todo lo anterior que The Unpredicted Deeds of Molly Black se convirtió en uno de mis discos favoritos y en el primero de los Mythical Albums.

Sobre el futuro de Slingblade sabemos muy poco, Karlsson ha dicho que la banda está trabajando en una secuela y que de momento se están presentando en diversos espacios dentro de Suecia. Esperemos que alguna disquera se anime a impulsar esta banda y les permita contar la historia de Molly a públicos más diversos.

The Unpredicted Deeds of Molly Black (2011)

Tracklist:

  1. The Nature of Evil (4:33)
  2. Back to Class (4:09)
  3. Tie Her to the Cross (4:07)
  4. The Demon (4:46)
  5. Reverend’s Daughter (4:34)
  6. Slasher on the Loose (5:09)
  7. Off the Hook (4:06)
  8. This Dream Will End (7:21)
  9. Molly’s Death (4:20)
  10. Give Back What You Borrow (4:39)

Escucha el disco completo en Spotify.

También puedes consultar las letras aquí.

Slingblade

Sitio Oficial: theworthy.se/slingblade
Facebook: facebook.com/pages/Slingblade/119071565378

Newcomers: Dead Sara

Por Caín   Publicado el  jueves, enero 30, 2014   Newcomers Sin comentarios

El rock no está muerto, pero Sara sí y desde hace rato huele a espíritu adolescente.

Durante los últimos 10 años hemos escuchado a muchas bandas que suenan exactamente igual, vocalistas masculinos con voz de puberto y mujeres que intentan sonar a Shirley Manson. Por eso cuando escuché por primera vez a Dead Sara, mis botas se cayeron y mis ojos se abrieron de par en par. No podía creer que hubiera tanta energía en una banda actual, con un nivel de composición e interpretación decentes y una entrega gigantesca en el escenario.

¿Qué es Dead Sara?




Es una banda de cuatro integrantes proveniente de Los Angeles, California. Está compuesta por la guitarrista Siouxsie Medley (nació con nombre de rockstar), la impresionante vocalista Emily Armstrong, el baterista Sean Friday y el bajista Chris Null.

Resulta que Siouxsie y Emily se conocieron a través de una amiga en común cuando ambas rondaban los 15 años y después de un tiempo, comenzaron a componer juntas. Las dos compartían un interés por el rock clásico y tenían una formación musical autodidacta, pero relativamente sólida.

Durante un tiempo, Emily adoptó el bajo como instrumento, dejándole la guitarra a Siouxsie y la batería a un amigo suyo llamdo Aaron Bellcastro. Fue con esta alineación que comenzaron a salir de gira y grabaron su primer material discográfico, un EP que lleva por título The Airport Sessions. El disco muestra la energía del dueto integrado por Armstrong y Medley, así como su necesidad por desmarcarse de las bandas contemporáneas y afianzar sus raíces en el hard rock clásico.

Pero no fue hasta un año después que la banda consolidaría su sonido definitivo con la inclusión del bajista Chris Null y el baterista Sean Friday, ambos ex compañeros de banda de Sonny Moore (mejor conocido como Skrillex). Friday y Null crean una base rítmica sólida, sobre la cual se colocan los riffs y solos de Medley, así como la potente voz de Armstrong, dando vida a uno de los proyectos más interesantes de los últimos años.

La carta de presentación




Su álbum debut Dead Sara (2012) sigue acumulando fans conforme pasan los meses, y es que es un golpe de aire fresco para el hard rock en su variante menos underground. El disco se puede dividir en canciones enérgicas y temas lentos.

Entre los poderosos tenemos a We Are What You Say, Weatherman, I Say You Were Lucky, Monumental Holiday y Timed Blues. Estos temas de hard rock salpicados de grunge, punk, blues y hasta heavy metal le dan mucho dinamismo al disco y nos dejan con ganas de escuchar mucho más de esta banda.

Por el lado de los temas a tiempo mesurado tenemos a Whispers And Ashes, Dear Love, Face To Face y la extremadamente inspirada Sorry For It All. Estas composiciones reflejan el entrenamiento de Armstrong en el folk y nos muestran una faceta distinta de Medley y compañía.

"You gotta sink to learn to swim
These are the rules that they teach
And they want you to live"
-     We Are What You Say

La rola obligada


La mejor forma de engancharse a Dead Sara es escuchar su primer sencillo Weatherman. Es una descarga total de adrenalina desde las primeras notas que escupe la guitarra de Medley sabemos que estamos ante algo distinto, pero cuando la voz rasposa y potente de Armstrong comienza a entonar el primer verso, entiendes que vas a amar esta canción de ahora en adelante.

Hace mucho que no escuchaba un tema con tanta agresividad y al mismo tiempo, un control tan preciso de las notas. Weatherman no trata de la tristeza de un adolescente incomprendido gritándole al mundo que es diferente, como muchas canciones que se han hecho populares en la última década. Weatherman, en palabras de su autora: “La cosa viene a querer decir que tienes que crear tu propio futuro mediante lo que haces hoy, que afectará en el mañana. Tuve que pensar en ello en esos términos – simplemente la sociedad.”

Al comprender que Dead Sara no está aquí para caerte bien ni para mandar besos y agradecimientos al bello público que hace esto posible, puedes disfrutar un poco más de su música como una propuesta honesta que no necesita demasiada propaganda por parte de las disqueras.




¿Qué los hace especiales?


En primera la composición de los temas. Es común que cuando escuchas una banda nueva, al principio todas las canciones te suenen igual y te preguntes si en qué momento terminó la anterior. Con Dead Sara no sucede eso, cada canción tiene algo que la identifica y la separa del resto del disco.

Lo segundo es la vocalista Emily Armstrong, que es una extraña combinación entre Janis Joplin, Kurt Cobain, Jim Morrison y Cherry Curie. Armstrong tiene un rango vocal desgarrador y no intenta guardar su voz para el estudio, sino que da el máximo en los conciertos sin temor a quedarse afónica. Otra cosa sorprendente es su entrega en el escenario: no se queda quieta, brinca, baila, suda, se tira al suelo y se cuelga del micrófono. La actitud de la vocalista es la que transmite la energía al público y no los efectos especiales ni las proyecciones en las pantallas gigantes.



¿Cómo se ha hecho publicidad Dead Sara?


La verdad es que otros lo han hecho por ellos, y no se trata de una gran casa disquera que le pague a las estaciones para transmitir las canciones de la banda, sino que varios músicos han visto potencial en ellos y no dudan en promocionarlos.

Yo los conocí gracias al canal de YouTube de una baterista israelí que graba covers de canciones conocidas. Nunca antes había escuchado mencionar a Dead Sara, pero me hizo querer conocer más acerca de la banda que tocaba la pista de fondo en el video.

Emily Armstrong ha colaborado con Courtney Love y The Offspring, y por si fuera poco, es de las últimas personas que estuvieron con Ray Manzarek (The Doors) sobre un escenario. Ha recibido buenos comentarios por parte de Grace Slick (The Jefferson Airplane) y Dave Grohl (Foo Fighters, Nirvana). Como dato adicional, la música de Dead Sara ya ha aparecido en un par de videojuegos y una serie de televisión. Su carrera va en ascenso y por eso inauguran esta sección de Newcomers.


¿Qué por qué se llaman Dead Sara?


Es una historia graciosa. En realidad se trata de un caso de letras mal escuchadas o misheard lyrics. A Siouxsie y Emily les gustaba la canción Sara de Fleetwood Mac, pero en vez de cantar “He said "Sara, you're the poet in my heart”, ellas entendían “Dead Sara, you’re the poet in my heart”. Este chiste local se transformó a la larga en el nombre de la banda y causa impacto, porque parece tener un significado mucho más profundo que un caso de mala pronunciación por parte de Stevie Nicks.

Dead Sara
Siouxsie Medley – guitarra líder
Emily Armstrong – vocalista y guitarra rítimica
Chris Null – bajo
Sean Friday – batería

Discografía
The Airport Sessions (EP) – 2010
Dead Sara – 2012

Contacto
Sitio Oficial: deadsara.com
YouTube VEVO: youtube.com/user/DeadSaraVEVO/videos

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Acerca del blog

Este blog pretende profundizar en la historia de algunas bandas, álbumes y canciones que, en mi opinión, necesitan una revisión más exhaustiva. Si crees que hay una banda o disco que cumpla con estas características, puedes dejar tus sugerencias en los comentarios.
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